La Aromaterapia

aromaterapia
Es un método curativo de algunas enfermedades que se fundamenta en los efectos producidos por los aromas en el organismo.

Desde hace cientos de años, los chinos, hindúes, griegos y romanos usaban aceites esenciales de diferentes plantas para propósitos terapéuticos.

El Arte de disfrutar un aroma

Aromaterapia, este término fue utilizado por primera vez por el químico francés René-Maurice Gattefosé en 1935.

A raíz de sus investigaciones, la aromaterapia francesa se consideró como medicina natural aromática.

Aunque no obtuvo el merecido éxito debido a la medicina sintética moderna.

Médicos como Jean Valnet, Lapraz, permitieron que se confirmara científicamente las propiedades terapéuticas de los aceites esenciales de grado terapéutico y concretamente la potente actividad anti-infecciosa de las substancias aromáticas.

Antes de profundizar en la aromaterapia haremos una breve exposición sobre los aceites esenciales.

¿Qué son los aceites esenciales?

Los aceites esenciales son sustancias que se extraen de diversas plantas.

Con ellos se obtienen distintos aromas característicos de algunas flores, árboles, frutos, hierbas, especias, semillas y a ciertos extractos de origen animal (almizcle, civeta, ámbar gris).

Son insolubles en agua, levemente solubles en vinagre y solubles en alcohol, grasas, ceras y aceites vegetales.

Se oxidan por exposición al aire.

Aromaterapia, terapia para la salud y el alma

El arte de la aromaterapia es usado no solamente con fines curativos de determinadas enfermedades, también para gozar de bienestar y armonía espiritual.

La aromaterapia es una disciplina terapéutica que aprovecha las propiedades de los aceites esenciales.

Restablece el equilibrio y armonía del cuerpo, de la mente y del espíritu para beneficio de nuestra salud y belleza.

El potencial curativo de la aromaterapia procede de su capacidad para promover la relajación.

Genera una sensación de alegría o tranquilidad en el receptor aportando energía a las células de cada órgano.

La aromaterapia no sustituye la medicina tradicional, sino que la acompaña y hace que sus efectos sean más rápidos y efectivos porque llega a la raíz emocional despertando nuestras propias energías de curación.

Energía curativa

La aromaterapia nos armoniza y fortalece para tener la energía necesaria para la curación.

Asimismo, ayuda a eliminar los efectos desagradables o tóxicos de los tratamientos médicos necesarios.

Los aromas actúan en nuestro interior por asociación de imágenes, evitando la intervención de nuestra parte consciente que todo lo analiza y todo lo traduce a palabras comprensibles.

A la aromaterapia se la conoce como el lenguaje del alma.

Aquello que nuestro cerebro percibe a través del olfato, lo sitúa en el área de las percepciones espirituales.

Armonizando nuestro cuerpo energético y accediendo de este modo a la regulación del área física que necesite ser reconstruida.

Existen investigaciones que han demostrado que las personas responden a los olores a un nivel emocional superior al de los otros sentidos.

Del olfato y el tacto, depende que nos beneficiemos de los aromas de nuestros aceites esenciales.

El aroma de un aceite esencial terapéutico al llegar al hemisferio límbico, la zona del cerebro asociada con los olores, puede desencadenar toda una sucesión de recuerdos casi olvidados.

La región olfatoria es el único lugar de nuestro cuerpo donde el sistema central está relacionado estrechamente con el mundo exterior.

Los estímulos olfativos llegan directamente a las conexiones centrales más internas de nuestro cerebro.

Las neuronas de la región olfatoria son neuronas sensitivas primarias y forman parte de las neuronas cerebrales.

La conciencia registra el aroma con la situación vivida o el ambiente, al oler o inhalar un aceite esencial se evoca la memoria emocional, relacionándose las emociones.

Así, la memoria asociativa de los aromas y situaciones genera el aprovechamiento de los aceites esenciales de uso terapéutico.

El poder de los sentidos

Los aceites esenciales tienen la propiedad de transformar y equilibrar nuestras emociones, reduciendo notablemente:

  • La ira.
  • El miedo.
  • La tristeza.
  • Ansiedad.
  • Depresiones.
  • El cansancio o la fatiga mental.

La aromaterapia actúa sobre los planos sutiles por ello ayuda a la meditación, visualizaciones, concentración y a todas aquellas técnicas destinadas a buscar equilibrio y paz.

El ser humano ha empleado persistentemente el tacto como medio de comunicación o bien en un contexto terapéutico o simplemente como expresión de solicitud de afecto.

También influye en el sistema nervioso autónomo, relajando y vigorizando el cuerpo al mismo tiempo.

Las investigaciones sobre esto, han demostrado que los masajes o aplicación tópica de los aceites esenciales fomentan la secreción de endorfinas, conocidas como “las hormonas de la felicidad” que actúan como narcóticos naturales del cuerpo al reducir el dolor y al producir una sensación de alegría y armonía.

Los únicos aceites esenciales aceptados y usados para su toma oral, son aquellos bioquímicamente definidos o quimiotipados como terapéuticos 100% naturales.

La gran ventaja es que las propiedades terapéuticas de los aceites esenciales son conocidas con exactitud y están científicamente demostradas, se han realizado centenares de estudios sobre las propiedades anti-infecciosas de los aceites esenciales.

En consecuencia los resultados muchas veces son espectaculares.

Basta probar para convencerse de la utilidad de incorporar estos productos naturales en nuestro botiquín familiar.